El valor de una mujer

Es por vosotras.

Me levanto y doy un golpe en la mesa. ¡Basta! No soporto seguir escuchando vuestros llantos a través del teléfono lamentándose debido a que él no os valoró, os hirió y como consecuencia ahora os sentís perdidas.
No debería tener que estar recordándoos vuestro valor.
No os culpo y no les eximo a ellos de responsabilidad, porque la tienen. Pero algo hemos debido estar haciendo mal hasta ahora para que siempre se tenga que llegar al mismo amargo final.

Harta de que su ego se alimente de vuestras lágrimas, son monstruos fruto de esta sociedad podrida que educa en términos de satisfacción personal y no conciencia del cómo afectas a tu entorno, a los otros humanos que interactúan contigo, que te han aportado algo en tu camino. Esparcir vuestras semillas os hace sentir importantes. Un espíritu colonialista frente a la mujer. Esta situación ha estado desequilibrada por siglos, y es hora de ajustarla. Quizás no podamos -aún- de forma global, para qué caer en la utopía, pero sí podemos modificar desde nuestra posición, desde lo que a ti misma te ocurre. Cambia el mundo a partir de ti. Es posible. Da ejemplo, que tu comportamiento y decisión dé una lección a los que se acercan a tu luz.

No se trata de crear una guerra de sexos, una lucha de egos, ni el pisar para no ser pisadas. Se trata de tener el valor de poner cada cosa en su lugar y tener la paciencia y resignación que se requiere para que nadie ajeno a ti sea capaz de lastimarte y cambiar la percepción que tienes de ti misma. Respetar tu espíritu antes que el ajeno y ser capaz de comprender que si no te están tratando de la forma en que tu instinto te indica que debes ser tratada, es mejor darse la vuelta y seguir con tu camino, aun con todo ese amor en el pecho, no pasa nada. Está bien llevarlo, pero que no te lleve él a ti.

Dios mío, ¿es que acaso no te ves? Eres preciosa y un mar de ideas. ¿En qué momento confundiste la imagen que te devuelve el espejo? ¿por qué te responsabilizas de sus acciones? ¿por qué llevas a tu interior lo externo?

Y es porque nuestra naturaleza está en dar. Damos, damos, potenciamos, damos la vida. Es hermoso eso, sería de locos perder esa esencia. Pero debemos tener el dominio de ello, que tal cual damos, quitamos. Y dar en el frente adecuado. Puede tenerte y no tener acceso a tu alma hasta que tú lo decidas. No importa todo lo que puedan hacerte si no olvidas quien realmente eres en ningún momento. Y puedes abrirte y que te fallen, no pasa nada. Llorar es bonito porque has sentido, quizás él nunca en su vida llegue a saber qué es sentir de esa manera. Pero, por favor, que no te anule el que se vaya, que no te haga sentir que no sirves.

Me arden tus lágrimas.

Se puede seguir amando poniendo una firme barrera que nos proteja. Porque ellos no están siendo educados para cuidar eso, así que nos toca hacerlo a nosotras. Afortunadamente nos tenemos entre nosotras para levantarnos. No estas sola.

Cómo es posible que un par de tetas operadas pesen más que la inteligencia. Que una blusa escotada borre un amor de verdad, como diría Danay Suárez en “Lágrimas de soledad“. Realmente he dejado de entender este Mundo hace mucho, mucho tiempo.

Por alguna inexplicable razón necesitamos sentirnos queridas, sentir el amor para sentirnos completas. Por alguna causa ancestral o creativa, les necesitamos. ¿Se nos olvidó como convivir con ellos? ¿se les olvidó a ellos cómo tratarnos? ¿nos ha abandonado la armonía? Está bien, búscalo, espéralo, deja que venga; mas valórate mientras tanto.

He vivido de muy cerca el cómo una mujer brillante y valiosa se daba enteramente al hombre equivocado y se quedaba en el camino a causa de ello.
Mientras de mí dependa, ninguna más.
Es por vosotras.

Y los escasos hombres que realmente sean capaces de estar con mujeres fuertes, libres -y no por ello menos sensibles y sensitivas- y sepan cuidarlas en exclusividad sin sentirse por ello menos hombres, esos serán los que realmente merecerán la pena. Los verdaderos.
Está en tu mano el conformarte y sufrir, o el renegar al convertirte en una prostituta emocional que en cuanto se te demuestra el más mínimo atisbo de cariño y protección te das enteramente olvidando la grandeza de lo que somos capaz de dar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s