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Evasión

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Evasión

Mis esposas están sueltas.

Vuelve esa vibra silenciosa y ese hormigueo expectante. Expectativas. A la expectativa.

No quiero oír más sonido que el de mi respiración. Que nadie me hable, que nadie me toque. No quiero gente a mi alrededor. No voy a fingir más ni regalar más sonrisas.

Mi cuerpo ya está listo para lo que viene, me está avisando.

Mi voz ha vuelto. Y me da miedo. No sé cuál será el siguiente paso, el próximo nivel. Movimiento armónico. No puedo controlar mi deseo y ese es mi equilibrio, dejarme hacer. Ser permisiva con mi intuición.

Me quedo en silencio y miro mi guitarra. Vieja amiga…estás tan llena de polvo. Quiero perderme entre tus cuerdas otra vez.
Quiero ahogarme en mi subconsciente.
Mi weed es su aliento.

Quiero caminar por las calles como una más, estando ardiendo por dentro. Quiero ser invisible para la mayoría, luz para unos pocos.
Quizás por eso siempre fui nocturna, la gran mayoría duerme en los momentos en que yo vivo.

Volvió la musa.

Estoy flotando sobre este escenario al que llamamos realidad. Volando con los pies en el suelo.
Sé lo que quiero, cómo lo quiero y sé que está en camino.
La llama vuelve a hacer acto de presencia. Qué pensabas? Que la habías perdido?

Conexión.
Desconexión.
Nada de lo que os interesa me interesa.
No queráis venir a por mi energía. La psicóloga se quedó muda y ahora solo trabaja para sí misma. Perdió la voz y ahora solo habla con los ojos. Que quien quiera saber, que me lea.

Evasión. Porque el silencio contesta todas mis preguntas y perder la cabeza me da paz.
Si quieres volar conmigo, no te contamines de este mundo.

Cristal

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La calma aparece cuando mi puerta está cerrada. Hay tantas veces en que no entiendo nada…
Un santuario entre estas cuatro paredes en que trato de substituir el oxigeno por el humo. Y…desconectar del mundo.
Vino blanco, del amargo, y música al máximo volumen para acallar al corazón.

Estoy en silencio, pero por dentro grito. Sé que nadie me escucha. Créeme que me siento más cómoda siendo así.
Perder la cabeza,porque mi cabeza no está aquí.
Oigo muchas voces a mi alrededor. Si supieran que nada de eso me importa. Escucho impasible toda esa sarna de banalidades mientras pienso en cómo salir de aquí, de este mundo. Sin embargo, asiento. Es de buena educación fingirse interesada.

Disfruto viendo otras sonrisas, aunque no sea la mía.
Me dedico a observar, observo de la mano del silencio.
Que no quiero nada, que no busco nada. Que mis lágrimas brotan en silencio y no quiero que nadie las limpie. Decepciones.

Acostumbrada a dar sin soler recibir, me acostumbré a volar sola.

Adicta a la soledad porque la gente cada vez es mas vacía.

¿Me creerías si te digo que lo veo todo, que lo siento todo? Es como ser consciente de toda la realidad y responder con…nada.

Tu cuerpo se mueve y tu alma yace quieta.
El mundo gira a tu alrededor y no va a parar por tu dolor.
Estás viendo cómo se acerca. Sabes muy bien lo que necesitas para sonreír. Nadie más que tú te lo va a dar. Tu solución está en el cristal que, aun roto, te muestra quien eres y para qué estás aquí.

El instinto es honesto y sincero, te dice la verdad. A veces duele. Quizás si confió en él mi rumbo cambie.
Por los cambios, por mi cambio.
Por la vida.
Por la libertad.
Maktub

Semillas

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Semillas

Y después de tanto tiempo, con los dedos entumecidos vuelvo a acariciar mi teclado, tras este turbulento pero cálido paso de año.
Estuve sintiéndome contrariada, por no haber tenido ni un solo minuto libre para hacer un parón y meditar sobre qué he aprendido de este año, qué quiero obtener en el siguiente…Yo qué sé, hacer la típica lista de “propositos para el 2016”.

 

Bloqueos, colapsos mentales y dudas existenciales, para variar, al no poder permitirme un momento de paz y conversación intrínseca de mí a mí.
Qué complicadita soy, de verdad.
Necesito el caos pero a la vez la calma. Soy fuego, pero busco fluir como el agua. Que fuego y agua hagan el amor, que se fusionen y consigan ese aura energético en que todo fluye sin esfuerzo pero con fuerza…

Me sancioné  a mí misma, sin embargo, por sentirme inestable a causa de ello, por sentir que perdía el equilibrio entre tanta actividad; al darme cuenta de que realmente estoy en ese punto armónico que siempre había buscado.

Esto es lo que buscaba, estar en este punto. Shukran.
Hoy, mi presente es tan intenso que no tengo tiempo para pensar ni en pasado ni futuro. Aplico de forma automática las lecciones pasadas en mi día a día, y persigo mis objetivos con ahínco de la misma forma sin pensar demasiado en el futuro.
Vivir el presente, porque el presente te absorbe, esa es la situación.
Y siento gratitud.
Porque mi presente se está apoderando de mí de tal forma que no concibo más allá de él. Y, ¿qué mejor manera de aprovechar el tiempo que absorbiendo cada gota de él?

Todo, en el más amplio y completo sentido de la palabra, se torna simple.

Hacer la maleta y deshacerla para volverla a hacer. Conocer. Aprender. Explorar. Crecer. Sentir. Vivir. Mejorar. No hay tiempo para actividades improductivas. Y mucho, mucho trabajo.
Hablo del camino hacia el éxito, pero un éxito pleno que comienza dentro de uno mismo cuando ve que está convirtiéndose en la persona que siempre quiso ser.
El éxito más que sudor exige una mente determinada, centrada y persistente en conseguir su cúspide. Seguridad. Aprender a ignorar las distracciones infructuosas con las que este mundo intenta distraernos para ser parte de esa masa homogénea a la que llamamos sociedad.
Fortaleza mental, abrir los ojos. Puentear lo usual y la mentalidad popular. Experiencias. Escucharse a uno mismo. Dejarse llevar. Pensar a lo grande. Empezar a correr pronto, porque el tiempo corre y quienes comienzan a correr antes, antes llegan a la meta. Los demás se quedan en el camino, con la vista perdida en cosas banales y cuando quieren echar a correr es demasiado tarde, sus piernas no soportan el esfuerzo. Tú posees la plenitud, porque eres consciente de ella.

Me siento despierta. Todo lo que quiero está frente a mí y lo toco. Paz interior, paz exterior, objetivos claros y compañeros de viaje con tu misma percepción de la realidad.

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Por eso, ahora conspiro cómplice con el 2016; porque sé que este año va a marcar un antes y un después. Porque sé que cada una de las experiencias que se avecinan van a darme el barniz final que me impulsará al siguiente nivel, a una etapa más completa aún si cabe.

Y que el fin se acerca, pero estoy trotando tras él.

Música, amor puro, amistad leal, vuelos a destinos recónditos, mucha cultura y progreso continuo.

Las semillas están listas para brotar.

Maktub.

Carta a mi mejor amiga

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Tu voz al otro lado del teléfono, tu llanto y mi rabia. Maldita distancia. No puedo soportar que te hagan daño, ni oírte llorar…saca al exterior mi lado más psicópata.

Que no hay hombre que me dé más asco que el que rompe el corazón de una mujer y encima se siente orgulloso de ello, que siente que está en su derecho de hacerlo.

Es difícil darse cuenta que el que creías que era el amor de tu vida fue, más bien, el desamor de tu vida, tu mayor decepción.

Porque hay amores que son como tumores, es necesario extirparlos para seguir sano.

Nada de esto es culpa tuya. Tu único error fue enamorarte del hombre, quiero decir, niño, equivocado. Esperar ciegamente que él te correspondería, que sería tu luz en rachas oscuras y que se quedaría luchando a tu lado pasara lo que pasara. Resultó que no valoraba lo suficiente lo que teníais como para hacerlo mi niña, y te hace un favor quitándose la careta en tu cara y enseñándote lo que realmente es: alguien que quería disfrutar de la parte divertida y amena de una relación pero que ante los problemas o diferencias se ha lavado las manos y ha salido por la puerta de atrás porque no le interesaba.

Va a pasar el tiempo y te vas a dar cuenta de que ya no estás enamorada de él, sino de su recuerdo, algo que no existe, no es real…y por tanto, no dolerá más.

Y va a llegar el día en que sonrías a causa de alguien que lo merezca, que te tenga con la sonrisa tonta todo el día, que te dé todo sin necesidad de pedirlo, que luchará por ti y por lo que tenéis. Alguien que te hará no tener dudas jamás de que te quiere…y entonces, en ese momento, cuando mencionen su nombre, tu cara se tornará en una mueca de fastidio e indiferencia..porque ya no significará nada para ti. Porque te habrás dado cuenta de porqué el destino le sacó de tu vida.

Que como dicen, si pudiste querer tanto al equivocado, imagínate cuánto podrás querer al adecuado.

La mejor opción siempre es fluir con la vida, no forzar nada, aceptar en armonía las cosas tal y como vengan…no quieras tener a nadie en tu vida que no quiere formar parte de la tuya.

Déjale ir, cariño, que mientras él vive…tú creces.

Ahora, es momento de limpiarse las lagrimas y comenzar esta nueva etapa con fuerza.
5064c30427189bbfe6ab5582e7e206d4Estaré contigo durante todo el camino, lo sabes…
desde 2004 hasta que una de las dos caiga.

Decisiones

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Algunas decisiones es mejor tomarlas con calma, hielo y licor 43.

Fue así cómo, de una noche a otra, decidí romper con todo y comenzar de nuevo. Tan solo una maleta llena de ropa, unos cuantos sueños rotos y otros tantos por cumplir.

Hay veces en que no sabes si lo mejor es dejar al tiempo colocar las cosas en su sitio, o si es momento de actuar.

Yo elegí actuar, aliándome con el tiempo. Porque algo me decía que era hora de moverme, algo grande estaba preparandose para salir al exterior en mi pecho. Lo sabía, porque sentía esa sed…

Hay veces en que sentimos sed, pero no de agua; no es una sed física. Es una sed de cambio, de vivir…provocada por el pequeño mounstro de la impaciencia que llevamos dentro.

Creo que en cada uno de nosotros conviven diferentes mounstros que nos alborotan el organismo en el momento apropiado para dirigirnos hacia nuestro destino. Y a mi ese puñetero mounstro me estaba carcomiendo y dejandome sin uñas. Así que tuve que escucharle.

Ansias de crear, ansias de conocer, de sentir, de explorar. Ansias de sentirme viva.

Porque a día de hoy sé que es aquí donde debía estar. Porque como bien dice Elvira Sastre:“uno es de donde llora, pero siempre querrá ir donde ríe”.

Delirios de medianoche

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Noches como estas me hacen delirar. De hecho, últimamente me es un hábito delirar antes de dormir. Esa sensación de embriaguez no se aparta de mi ni un instante, quizás sea debido a lo intenso que está siendo todo en tan corto espacio de tiempo.

Embriagada de experiencias.

Cada vez que miro la ventana de mi habitación, con las velas encendidas a un extremo, con la barita de incienso consumiendose al otro…siento un extraño deja vú. Es como si algo dentro de mi me dijera que ya he estado aquí antes o que, por motivos desconocidos, debía estarlo. Esa agridulce -más dulce que agria- sensación de que estoy en el camino correcto chispea por mis venas contínuamente. Me siento tan diferente…en tan poco tiempo mi vida está cambiando tanto y está dando giros tan drásticos que siento a mi Ester de hace dos meses como a una desconocida.

Dejé mucho atrás. Hoy sé que mereció la pena.

Después de pasar por el peor año de mi vida, veo como todo vuelve a estar en calma. El tiempo pone todo en su lugar. El tiempo pone a cada quien en su lugar. No podría sentirme más afortunada de las personas que, una vez pasada la tormenta, siguen a mi lado aún después de todo. De aquellos que me quieren ni cuando yo lo hago, de aquellos que me conocen tanto que saben recordarme quién soy cuando me pierdo. De aquellos que nunca se cansan, y se quedan. Aquellos que habéis aparecido súbitamente y en poco tiempo habéis llenado más que muchos en años.

Mamá, ha sido un gran paso para mi poner la canción de Paradise de Coldplay en mi lista de reproducción. Hasta hace bien poco no podía oírla sin echarme a llorar. Ahora es mi canto de victoria, es mi canción de todas las mañanas, la que me hace caminar con fuerza cada día llueva o haga sol. Una niña en busca de su paraíso, de sus sueños… Quisiera que me pudieras tener en frente tan solo un momento, y ver tu cara, cómo reaccionarías al verme. Creo estar segura que sería una expresión de orgullo.

¿Recuerdas cuando te decía “Mamá, quiero viajar por el mundo y que un cachito de mi quede en cada lugar en el que esté y que alguien especial me espere en cada continente” y tú sonreías con contenta melancolía porque secretamente sabíamos que ese era también tu sueño, ese que no cumpliste por amor? He heredado de ti esa explosiva mezcla de fuerza atenazada con dulzura y sensibilidad, y sé que es lo que me hará llegar adonde quiero.

Siguiendo el método de “El mundo Azul” de Albert Espinosa, me quedo con tu paciencia y tu autodominio. Ojalá pudieras ver que lo estoy haciendo, que estoy pudiendo…pero sé que sabías que lo haría.

Continúo en busca del Nirvana, y llego a tocarlo por momentos. Maktub.